El inversor estadounidense Michael Burry vendió esta semana su participación en GameStop, la cadena de tiendas minoristas de videojuegos, consolas y accesorios más grande del mundo.
Según recoge Business Insider, la salida se produjo después que el director ejecutivo de la empresa, Ryan Cohen, lanzara una oferta agresiva para adquirir el gigante del comercio electrónico eBay.
Una venta por incompatibilidad
Los motivos de la retirada de Burry, reconocido por anticipar la crisis hipotecaria de 2008 y beneficiarse de ella, radican en un profundo choque de visiones. Explicó que había propuesto al CEO de GameStop un plan financiero inspirado en el modelo conservador de Warren Buffett.
Su idea consistía en usar unos 28.000 millones de dólares para comprar empresas más manejables, como Wayfair, ADT y Assured Guaranty. El objetivo era crear "una cartera de grandes empresas que generan capital excedente o que sirven como fuente de inversión adicional más allá de lo necesario para su crecimiento", sin diluir el valor de las acciones y aprovechando los beneficios fiscales de GameStop.
Sin embargo, Cohen optó por un camino totalmente opuesto al decidir ir a por eBay, una compañía con un valor de mercado aproximadamente cuatro veces mayor que los 11.000 millones que tiene GameStop.
La decisión del CEO perjudicaría a su empresa
Según los cálculos del inversor, esa maniobra podría poner en peligro a la compañía. Advirtió que, incluso en el caso de que Cohen lograra adquirir eBay y ampliar sus márgenes, "probablemente se tardarían entre 7 y 10 años" en saldar la deuda, aunque "todo el capital se destinara" a ese único fin.
"Mi solución habría sido innovadora y habría exigido que un director ejecutivo con control total de la junta directiva ignorara los incentivos de su nuevo paquete salarial", escribió. "Tiene todo el sentido que eso no haya sucedido", añadió. Pese a la dura crítica, Burry aseguró no estar sorprendido: "Ryan está siguiendo los incentivos que tiene a su disposición".
El directivo posee un paquete de compensación personal de 35.000 millones de dólares vinculado a metas de capitalización y ganancias. Adquirir una empresa como eBay le garantiza inflar rápidamente las cifras de GameStop para cobrar su bono.
Una salida con la puerta abierta
Las críticas de Burry también surgen por el hecho que, tras presentar la oferta, Cohen dio una entrevista a CNBC que el inversor calificó de "desconcertante". Además, el CEO comenzó a subastar objetos en eBay como una táctica publicitaria inusual para "recaudar fondos".
Aunque calificó las acciones del director de GameStop como un grave "riesgo de ejecución", Burry reconoció que no "dudaba de Ryan", pues debe estar viendo "oportunidades fáciles a las que puede acceder sin dificultad".
El inversor informó que, pese a la venda de sus participaciones, ha dejado la puerta abierta a volver a invertir en la empresa si observa un cambio de rumbo favorable. "Por supuesto que podría suceder si veo y escucho lo que se necesita", declaró.


